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Fecha: 2005-10-02 País: Chile Ciudad: Medio: El Mercurio Sección: Reportajes Tema: Templos y capillas Autor: Pamela Aravena Bolívar El ALCALDE Y SUS PLANES PARA TRANSFORMAR COQUIMBO EN UNA "PEQUEÑA JERUSALÉN": Pedro, el Grande Oriundo de Ovalle, Pedro Velásquez fue panadero, empaquetador de supermercados y cuidador de autos. Hoy es el caudillo de Coquimbo y se rodea de presidentes y reyes, a quienes, con labia y carisma, los ha convertido en sus aliados. El próximo mes inaugurará la mezquita más grande de Chile, con el gentil auspicio del reino de Marruecos. Moreno, bajo, carismático y con una locuacidad imparable, Pedro Velásquez Seguel se convirtió en 1992 en el alcalde electo más joven del país. Tenía sólo 26 años cuando recibió una ciudad abandonada y pobre, donde más de la mitad de la población no tenía agua potable ni electricidad y donde el polvo era el compañero habitual de sus habitantes, pues el 85% de las calles de la comuna no estaba pavimentada. Velásquez provenía justamente de ese postergado sector social. Hijo de una dueña de casa y de un campesino y pequeño comerciante, era el sexto de una prole de 13 hermanos. Nacido en Ovalle, llegó a los cerros de Coquimbo cuando apenas se empinaba por los cuatro años. Las estrecheces económicas lo llevaron a enarbolar sus primeras banderas de lucha social y lo obligaron a entender desde pequeño que estudiar lo salvaría de la pobreza, pero sobre todo de la mediocridad. Pedro, el emprendedor Estudió en el Colegio Metodista durante sus primeros años de enseñanza básica y luego en la Escuela Aníbal Pinto. Su enseñanza media la hizo en un liceo técnico, lo que le permitió egresar con el título de contador. Pero no le fue fácil, pues desde niño debió compartir sus deberes escolares con las necesidades económicas. A los 10 años ingresó a trabajar, amasando pan y empanadas. Cuatro años después fue empaquetador en un supermercado, donde estuvo hasta los 19 años. Este oficio lo compartió, paño amarillo en mano, con el de cuidador de autos. En estos mismos años -comienzos de los 80- se encandiló con dos amores. Uno, la asistente social Moira Navea, con quien se casaría y tendría dos hijos, y dos, su ídolo político, Eduardo Frei Montalva. Se obsesionó, entonces, con la idea de ingresar a la Democracia Cristiana, pero el falangismo no tenía una estructura oficial en Coquimbo. "Me dijeron que la DC estaba ligada con la Iglesia Católica. Entonces, ingresé a las parroquias en su búsqueda y llegué a ser ministro de comunión. Pero, otra vez, no conocí a nadie. En 1983 por fin los encontré. Sin dudarlo, entré al partido". Paralelamente, Velásquez daba el salto profesional: una vez egresado del liceo, dejó de lado los oficios y entró a una empresa a trabajar como contador. El mismo cargo ocupó después en una ferretería industrial. Cuando llegó la democracia, se integró a la Fundación Integra, mientras su tesón lo había llevado a ascender también en sus cargos políticos. La presidencia de la Juventud DC en la región fue el cargo más alto que obtuvo siendo joven. Posteriormente, sería delegado a la Junta Nacional y consejero del partido. Cuando en 1992 se hicieron las primeras elecciones comunales, Pedro luchó por ser el elegido. Batalló contra otros 21 competidores. Y aunque sacó pocos votos (15,84% del total) superó a todos sus contendores. Consiguió cumplir el primero de sus grandes sueños. El pequeño y moreno hijo de los cerros coquimbanos, ahora era el monarca de la ciudad y pronto se codearía con autoridades de El Vaticano, presidentes y reyes. Coquimbo city Su trabajo se concentró en disminuir las diferencias sociales que tanto lo apabullaron desde niño: pavimentó calles, trajo agua potable y luz eléctrica, creó becas universitarias para alumnos pobres, construyó 20 mil viviendas sociales y remodeló el casco antiguo de la ciudad. Ahora, después de 13 años a cargo del municipio se siente con parte de su tarea cumplida, al paliar algunas de las desigualdades que golpeaban a la ciudad y que le han granjeado el apoyo popular de su pueblo. En la última elección, el año pasado, consiguió el 75,52% de los votos. Pero los sueños no lo han abandonado. La celebración del Bicentenario es su norte. Empeñado en transformar a su ciudad en un puerto turístico, tiene grandes planes para Coquimbo. Un acuario, un planetario, un nuevo edificio municipal, una recova marina, un parque alrededor de la Cruz del Tercer Milenio, la ciudad del conocimiento (una zona de 25 hectáreas donde se instalarán colegios y universidades, con una gran biblioteca, un auditorio y un casino comunes para todos), un mall abierto y estacionamientos subterráneos son sus principales ideas. El programa incluye una remodelación para el sector más popular de la ciudad, donde se acaba de celebrar la 119 versión de la fiesta de La Pampilla, pues en sus 40 hectáreas tiene planeado construir un parque deportivo, con piscina olímpica, gimnasio techado, autódromo, cancha de atletismo, velódromo y una zona de comercio pavimentada, con galpones para que funcione durante la fiesta dieciochera, pero desmontable, para que el resto del año sea usada como multicanchas. También está en su mente levantar lo que denomina las "plazas culturales", donde traerá las grandes capitales del mundo a Coquimbo: una estará destinada a Francia, con un monumento a Juana de Arco; otra a Londres, con una réplica del Big Ben; también habrá una a Madrid, con la Puerta de Alcalá, y las demás a Egipto y China. Pero su gran obra de este milenio está pronta a concretarse: la mezquita más grande de Chile (ver recuadro), que está apadrinada por el rey de Marruecos y que se emplaza en uno de los cerros más populares de la zona, sobre la Villa Dominante. Velásquez internacional Para realizar sus proyectos, Velásquez ha conseguido penetrar en el corazón de Europa. Ya lo hizo con la Cruz del Tercer Milenio, donde sus contactos con El Vaticano fueron sus aliados para emprender la obra más grande que se hizo en Chile para celebrar los dos mil años del nacimiento de Jesucristo. La semana antepasada llegó de un viaje a Marruecos donde concretó los últimos ajustes para financiar la construcción de la mezquita, cuya primera etapa se inaugurará en octubre próximo. Las demás plazas culturales y los planes del Bicentenario también le han exigido una agenda internacional: el jueves 22 partió a España a reunirse en Madrid y Valencia con decenas de inversionistas para "venderles" sus ideas. Mientras su ciudad crece, Velásquez también lo ha hecho. A su título de contador, sumó el de abogado (carrera que estudió apenas fue elegido alcalde). El próximo año estudiará Periodismo. Y, por mientras, está tomando cursos de inglés y francés. Todo un "gentleman" para la nueva ciudad de Coquimbo, donde seguirán conviviendo la pobreza y varios brochazos de la cultura internacional. UN MUNDO DE IDEAS Plaza en honor a Juana de Arco. Plaza en homenaje a la Puerta de Alcalá. Plaza con réplica del Big Ben. Plazas en ofrenda a Egipto y China. Acuario. Planetario. Un mall abierto. Para la Pampilla: instalar en el lugar un parque deportivo, con piscina olímpica, gimnasio techado, autódromo, cancha de atletismo, velódromo y una zona de comercio pavimentada que también puede funcionar como multicanchas. LA CIUDAD SÍMBOLO DEL ECUMENISMO La cruz, la mezquita y la sinagoga Una ciudad de contrastes. Así es Coquimbo. Modestas viviendas, con techos de zinc amarrados con clavos y piedras, conviven con obras de arquitectura monumental. La primera, inaugurada en 2000, es la Cruz del Tercer Milenio, con una capilla para 2.000 personas, un museo con objetos de los Papas Juan Pablo II y Benedicto XVI, y un ascensor que lleva hasta la cima de la cruz, de 93 metros de altura, con un mirador para apreciar la ciudad por sus cuatro costados. Cada año, recibe 150 mil visitantes. La segunda, está pronta a estrenarse: se trata del "Centro cultural Mohammed VI para el diálogo de las civilizaciones", más conocido como "la mezquita". Made in Marruecos "El año 2001 viajamos a España un grupo de la municipalidad. Desde Sevilla partimos a Casablanca. Ahí conocimos la segunda mezquita más grande del mundo y se nos ocurrió la idea de traer una obra similar a Coquimbo. Mi objetivo es tener una ciudad culta, donde puedan convivir todos los pensamientos. Nos fuimos a Rabat a hablar con el embajador chileno, Alejandro Carvajal, e iniciamos los contactos para hacer posible el proyecto", cuenta el alcalde Pedro Velásquez. La idea original era hacer sólo un minarete, es decir, una torre elevada, estrecha y coronada por una galería, desde la que el almuédano convoca a los mahometanos a la oración. Sin embargo, cuando el rey de Marruecos, Mohammed VI, se enteró no sólo quiso financiar la mitad de su costo, sino que además solicitó ampliarlo. Su idea fue agregarle un centro cultural, con biblioteca, museo y salas de oración para hombres y mujeres. Las faenas se iniciaron hace dos años y ya está terminada la obra gruesa de la mezquita, que se inaugurará a fines de octubre. Ella se emplaza sobre la loma del cerro Villa Dominante. Sus formidables dimensiones (tiene 720 metros cuadrados con un minarete de 40 metros de altura) y su belleza arquitectónica (es una copia a escala de la mezquita de Koutoubia en Marraquesh, considerada una de las mejores piezas del arte musulmán) contrastan con la austeridad y timidez de las populares y estrechas casas que se alinean a su alrededor. Ahora, Abdellatif, Mohhamed, Saber, Wahbi y Essadiki, cinco jóvenes marroquíes llegados hace dos semanas, además del único chileno, Claudio Bordones, se encargan de embellecerla por dentro. Con yeso amasado, los artesanos están esculpiendo la cúpula y las paredes con figuras delicadas, bajo la supervisión de Mohhamed Bahri, un maestro de 53 años, que ha trabajado en la construcción de mezquitas en Francia, Arabia Saudita, Kuwait, Bahrein y España. Paralelamente, en la ciudad marroquí de Fez otros artesanos esculpen las piezas en madera de cedro que terminarán de embellecer la obra. A fines de octubre será inaugurada. Posteriormente, se construirá el museo, la plaza con naranjos amargos y la escalera monumental, que unirá la plaza con el centro cultural, por medio de terrazas que acogen piletas de agua que caerán desde la mezquita hasta el punto mas bajo. Esta segunda parte de la obra se inaugurará en marzo. Costo económico y político La obra total costará poco más de 2,5 millones de dólares (1.361 millones 667 mil 489 pesos) y será financiada en partes iguales por el municipio y el reinado de Marruecos. Una cifra astronómica que es criticada por monseñor Manuel Donoso, arzobispo de La Serena, quien, aunque no es contrario a la construcción de una mezquita, critica que no se le haya consultado a nadie sobre el proyecto. "La Cuarta Región tiene 81% de católicos, un promedio que está por sobre la media nacional. Hay muchas zonas en las partes altas de Coquimbo que no cuentan con capillas. ¿Por qué el municipio no ofreció invertir en capillas para esos miles de católicos que no tienen dónde rezar?". La otra polémica que se ha suscitado entre los propios musulmanes es qué imán y de qué escuela musulmana dirigirá la mezquita. El alcalde Pedro Velásquez es claro: "Nosotros, como municipio, nos haremos cargo de la administración del centro cultural completo, menos de la dirección religiosa, que será determinada por el reino de Marruecos". Si es así, entonces es importante saber que Marruecos es un país musulmán donde el 98% de sus habitantes es de la escuela sunnita de rito malekita. Por lo tanto, según un informe de la ONU, es un islam moderado que excluye todo carácter sectario o dogmático. Con la mezquita y la Cruz del Tercer Milenio, Coquimbo se está transformando en la Jerusalén chilena (en la ciudad israelita conviven judíos, cristianos y musulmanes). Sólo falta la sinagoga, para la cual ya hay un terreno en el remodelado Barrio Inglés y sobran las ideas en el municipio, pero aún faltan los inversionistas. |
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