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En un contexto de Celebración Eucarística o de la Palabra
Sugerencias para el día de la Madre
Jueves 29 de Abril del 2004
  
En la misa se puede celebrar a las mamás con algunos signos y gestos:

• Como signo, tener mas destacada la imagen de la Virgen, con mas flores, etc.
• Las lecturas y guías de la misa pueden hacerlas mamás
• En la Oración universal incluir algunas peticiones por ellas. (por ejemplo):
“ Pidamos al Dios de la Vida por nuestras Madres y todas las madres, especialmente las presentes; para que el Señor les retribuya todo el bien que nos han hecho desde el momento de nuestra concepción”
• Participación de las madres en las ofrendas: Imagen de María, representando su intención de ser como ella; Entrega de tarjetas hechas por los niños previamente.
• Entregar tarjeta con imagen de María y oración para que los niños pongan su foto y coloreen.
• Al final de la misa, antes de la bendición: se pueden realizar algunos signos:
- Se invita a las mamás presentes a ponerse de pié, luego el sacerdote les da una bendición especial:

Oh Dios, autor y protector de la vida humana
que haz concedido a estas hijas tuyas
el gozo de la maternidad,
dígnate aceptar nuestra alabanza
y escucha con bondad lo que te pedimos:
Que las guardes de todo mal,
que las acompañes siempre en el camino de esta vida
y que a su tiempo, las acojas en la felicidad
de tu morada eterna.
Por Jesucristo Nuestro Señor.


- Los niños o jóvenes presentes le hacen un pequeño regalo preparado con anticipación ( una tarjeta, una flor etc.) Mientras se canta:”Mis dos mamás”

MIS DOS MAMÁS

Tengo en casa a mi mamá
Pero mis mamás son dos,
En el cielo está la Virgen
Que es también mamá de Dios.

Las dos me quieren a mi,
Las dos me entregan su amor,
A las dos las busco y las llamo
A las dos las quiero yo.

Cuando llamo a mi mamá,
Ella viene sin tardar.
Mi Mamá del cielo viene,
Si me acuerdo de rezar.

Cada día mi mamá,
Me da un beso al despertar,
En el alma llevo el beso
De mi Madre celestial.

- O se les puede leer una carta:

CARTA A LAS MADRES EN SU DÍA

Mamá: En el día de la Madre te tengo una sorpresa: déjame entregarte un regalo muy especial, un regalo que no compré con dinero, ni tampoco algo que hice con mis manos.

Es un regalo que me brota del corazón: déjame decirte que te amo, que te admiro y que te necesito.

Te amo porque me diste la vida y me llevaste escondida en el interior de tu cuerpo por nueve meses. Y desde entonces, desde antes que yo me asomara por el mundo, ya me amabas, me conversabas, me cantabas y te hacías ilusiones conmigo.

Te amo con todas las fuerzas de que es capaz un niño o una niña. Amo tu figura, que podría distinguir entre miles de otras figuras, amo tu voz cuando suena amistosa y serena, tus manos cuando me abrazas y me acaricias, tus ojos cuando me miran risueños y entusiastas. Mamá, amo tu risa, tu voz, tu regazo, tu ingenio, tus cosquillas y tus regaloneos.

¿Quieres saber por qué te admiro? Porque a pesar de todos tu trabajo, de tus trajines de la casa, de tu cansancio, te queda paciencia para jugar conmigo, para contarme cuentos, para contestar mis preguntas, para tejerme un chaleco, para acompañarme a rezar por las noches.

Te admiro porque siempre estás pensando en tus hijos y en cómo hacernos felices. Tu corazón tiene una capacidad enorme para amar. Yo lo sé porque aunque no te sientas bien, aunque te duela la cabeza o las piernas, te preocupas igual de mí y de mis hermanos.

Mamá te necesito mucho más de lo que tú crees. Te necesito cuando tengo pena. Seguramente las penas tuyas son más grandes que las mías, pero cómo me cuesta tragarme las lágrimas cuando en el colegio mis compañeros me dejan fuera del equipo de fútbol porque me consideran malo para la pelota o cuando mis compañeras me llaman con ese horrible sobrenombre que no me gusta o cuando mi mejor amiga me hace la desconocida y se va al recreo a jugar con otra compañera dejándome sola.

En esos momentos te necesito mamá y te recuerdo, porque tú no me fallas y siempre me quieres y jamás se te ocurriría abandonarme por alguna amiga tuya.

Te necesito como necesito el aire para respirar, el sol para calentarme, el agua para vivir igual que una planta necesita agua, sol y aire para crecer.

Hoy le doy gracias a Dios porque me dio una mamá maravillosa como tú, y le pido a Dios que no me abandones nunca mamá; quiero crecer al lado tuyo, quiero llegar a ser grande y parecerme a ti, quiero devolverte todo el cariño que me tienes y algún día lejano cuidarte y regalonearte como tú lo has hecho conmigo. Amén

- Después de la bendición los niños, o los hijos presentes pueden bendecir a las mamás con una señal de la cruz en la frente o con agua bendita.
- Se les puede dar un aplauso al final....
- Al final de la misa se puede cantar el Magnificat.


, 29/04/2004